Dicen que la ilusión es lo último que se pierde, pero se pierde. Y cuando esto ocurre no hay otra que buscarla con toda el alma. Que ya dijo Calamaro que no se puede vivir del amor, pero yo digo que tampoco se puede vivir sin ilusión
Escondido en una pequeña callejuela de Málaga, muy difícil de encontrar si no lo estás buscando, hay un enrome jardín vertical alrededor de estas piezas de metal llenas de palabras inconexas a las que cada uno puede buscar el sentido que quiera.
El jardín está lamentablemente muy descuidado pero las palabras quedan. Una de ellas es Ilusión y me parecía la más apropiada para fotografiar a Estefanía Flores. Futura gran escritora, persona apasionada, buena y siempre ilusionada. Por la vida, por su libro, sus amigos, … A veces le cuesta, pero la ilusión la mantiene y se ha convertido en mi modelo de cabecera.