A veces dentro de un edificio hay otro, más pequeño, pero más hermoso. Otra forma de crear, con ladrillo y hormigón. Y como siempre en fotografía, con la luz. Porque esta imagen, en realidad, va de eso: de luz. De jugar tanto con la que hay como con la que no hay. De construir sólo con luz y sombra.
Este edificio lo descubrí en mi visita a Bilbao. Me gusta pasear por las ciudades, andando, sin prisa y mirando a todas partes. Muchos carteles de la zona señalaban «Alhóndiga» y allí que fui.
Dentro de algo que parecía una enorme lonja encontré este otro enorme edificio. El espacio completo es un centro cultural con bibliotecas, exposiciones abiertas, salas de exposiciones cerradas, y sobre todo ese edificio dentro del propio espacio, que es en esencia la biblioteca.
No sé si aparece en las guías turísticas de Bilbao, confieso que yo no leí casi nada, pero es uno de los lugares que más me impresionó.